El Centro de Patrones en plan de lucha no descarta parálisis total de la actividad portuaria y fluvial
- Redacción

- 6 mar
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Este jueves se realizó una asamblea federal en Puerto San Martín junto a SOMU, Marina Mercante, SUPA y Siconara. Se aprobó por unanimidad facultar a la conducción gremial a adoptar medidas de acción directa en defensa de los trabajadores marítimos y portuarios. La exclusión del sector de la Ley de Contrato de Trabajo a través de la reforma laboral representa un “golpe letal”. El Capitán Mariano Moreno sostuvo que la medida fue impulsada por abogados de las propias cámaras empresariales.

Desde su delegación en Puerto Gral. San Martín, corazón agroexportador del país, el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo ratificó este jueves por la mañana, en una asamblea general extraordinaria de carácter federal, el estado de alerta y un plan de lucha tras la reforma laboral.
El posicionamiento contó con el respaldo de delegaciones de gremios del sector marítimo y portuario, entre ellos el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), el Sindicato de la Marina Mercante, el SICONARA (Conductores Navales), el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y el Sindicato de Serenos de Buques.
Durante el encuentro, los afiliados aprobaron por unanimidad facultar a la Comisión Directiva Central para adoptar todas las medidas de acción directa que resulten necesarias en defensa de los trabajadores del sector. Además, autorizaron la adhesión a eventuales medidas de fuerza convocadas por centrales sindicales como la CGT, la CATT, la FeMPINRA y la FeSiMaF, con el objetivo de garantizar la protección de los derechos laborales y el normal funcionamiento de las instituciones gremiales.
La resolución se conoció luego de las movilizaciones realizadas en Córdoba, Rosario y Buenos Aires junto al Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), en el marco del rechazo a la Reforma Laboral sancionada en el Congreso. Desde el gremio señalaron que, ante la imposibilidad de frenar la ley y la falta de convocatoria al diálogo por parte del Gobierno, se resolvió avanzar con un plan de lucha integral que combina acciones judiciales y administrativas con la posibilidad de huelgas y movilizaciones.
El secretario general del gremio, Capitán Mariano Moreno, fue contundente al responder a los sectores empresariales que cuestionan la postura sindical: “Para que haya diálogo tiene que haber una contraparte dispuesta. Este Gobierno jamás nos abrió las puertas. Los empresarios, que seguramente llevaron el borrador de esta ley, imponen barbaridades en lugar de debatir”, afirmó.
En la misma línea, el dirigente cuestionó los argumentos sobre las pérdidas económicas provocadas por las huelgas. “Dicen que Argentina perdió 600 millones de dólares por día de paro. Si eso es lo que se pierde, quiere decir que cuando el trabajador no para, genera esa inmensa ganancia. Necesitan de los trabajadores para producir esa riqueza, pero quieren trabajadores que rindan y que, además, sean explotados”, expresó.
Advertencia a las cámaras empresarias
Durante la asamblea, Moreno también lanzó una advertencia directa a los sectores empresarios, especialmente a las cámaras vinculadas a la pesca y a la actividad agroexportadora, al denunciar que la reforma laboral deja al personal embarcado sin el amparo de la justicia laboral.
Según el dirigente, la exclusión de los marinos de la Ley de Contrato de Trabajo representa un “golpe letal” para el sector y sostuvo que la medida fue impulsada por abogados de las propias cámaras empresariales. “Si no afecta y no cambia nada como dicen ellos, ¿para qué lo pusieron?”, cuestionó, al tiempo que advirtió que el sindicato no aceptará quedar únicamente bajo el régimen de la Ley de Navegación (20.094), la cual establece indemnizaciones de apenas diez días de salario básico.
“Este plan de lucha es inmediato. Si no hay un cambio de rumbo para con los trabajadores, es inevitable que esto se profundice. Que esta gente sepa que no nos vamos a rendir”, sentenció el titular del gremio.
Desde la organización sindical remarcaron además que cualquier intento de aplicar un esquema de “despidos baratos” o reducir las tripulaciones -lo que implicaría eliminar hasta el 50% del personal a bordo- podría derivar en una parálisis total de la actividad portuaria y fluvial.
En el cierre del encuentro, Moreno trazó un paralelismo histórico con otras etapas del país: “Esta intención de destruir el mundo del trabajo ya se practicó tres veces. Estamos preparados para la lucha. Desde diciembre de 2023, nuestras energías solo se han gastado en tratar de evitar los daños que este Gobierno le dispensa a los trabajadores”, concluyó.




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