La comunidad de la Escuela 1014 se manifestó tras las amenazas: “La escuela no se toca, son territorios de paz”
- Flavio Patricio Aranda

- hace 2 días
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Estudiantes, docentes y familias expresaron su preocupación luego de que fueran encontradas dos notas con amenazas y municiones en la institución de Fray Luis Beltrán. Desde la comunidad educativa cuestionaron la naturalización de estos hechos y apuntaron a la respuesta adoptada por el Ministerio de Educación.

La comunidad educativa de la Escuela Nº 1014 Coronel Marcelino Freyre de Fray Luis Beltrán se manifestó luego de las amenazas encontradas en el establecimiento, bajo una consigna que buscó remarcar el carácter de la institución como espacio de protección: “La escuela no se toca, son territorios de paz”.
La expresión fue acompañada por una serie de reflexiones difundidas a través de intervenciones artísticas en el frente del edificio de la calle Guido Spano al 300, con dibujos y pancartas, donde plantearon su preocupación ante las situaciones de violencia que, sostienen, comenzaron a atravesar cada vez con mayor intensidad a las instituciones escolares, pidiendo que no sean naturalizadas.
"La escuela no se toca", "queremos trabajar en paz", "quiero estudiar segura", "stop violencia", fueron algunas de las consignas reflejadas.
Además, cuestionaron que este tipo de episodios puedan convertirse en parte de la cotidianeidad preguntándose: “¿vamos a acostumbrarnos a las amenazas y a la violencia? ¿Qué mensaje les damos a nuestros estudiantes y a las familias si dejamos pasar estos hechos?”.

A través de un escrito, también plantearon qué ocurriría si una amenaza llegara a concretarse, quién asumiría la responsabilidad y quién garantizaría que las escuelas fueran espacios seguros para estudiantes y trabajadores de la educación. “La escuela debe ser un espacio de aprendizaje, encuentro, cuidado y protección”, remarcaron.
Por su parte, la comunidad educativa también hizo referencia a la respuesta adoptada por el Ministerio de Educación tras la aparición de las amenazas apuntando a que las clases no fueron suspendidas durante toda la jornada, sino únicamente durante el turno mañana, mientras que docentes, directivos y asistentes escolares debieron permanecer en el establecimiento cumpliendo su horario, situación que, sostuvieron, generó exposición, temor e incertidumbre.

El mensaje cierra con un llamado a no naturalizar la violencia dentro de los establecimientos educativos, reivindicando el derecho de estudiantes, familias, docentes, directivos y asistentes escolares a desarrollar sus actividades en condiciones seguras. “No podemos aceptar que el miedo forme parte de la vida cotidiana de nuestras escuelas”, señalaron.




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